sábado, 26 de enero de 2013

La acusada del crimen de Wanninkhof niega que conozca al detenido

Sentada ante 25 micrófonos y 18 cámaras de televisión, Dolores Vázquez, la única acusada hasta ahora del crimen de Rocío Wanninkhof, declaró ayer que jamás había oído hablar de Tony Alexander King, el británico de 38 años detenido desde el jueves por su presunta vinculación con la muerte de Sonia Carabantes y de Rocío. Pidió que le enseñaran alguna foto de él, cogió la portada del periódico donde aparecía y aseguró que no lo conoce de nada.


 

 

"Jamás he tenido relación laboral con él. En el hotel Sultán, donde yo era gerente, él jamás trabajó. Ni siquiera con una subcontrata. Lo mismo que yo he pedido al director que compruebe si alguna vez trabajó ese señor allí, ustedes podían haberlo comprobado también", espetó indignada la única acusada del crímen de Mijas.

El abogado de Dolores Vázquez, Pedro Apalategui dijo que un cargo del Cuerpo Nacional de Policía le comunicó ayer que el detenido iba a pasar a manos de la Guardia Civil y no de la policía. "Y a partir del momento en que el caso lo llevó la Guardia Civil, todos ustedes empiezan a hacerse eco de una información falsa que consiste en decir que Wanninkhof conoció al presunto asesino porque ambos trabajaron en el mismo hotel" cuando Dolores Vázquez era su gerente.

Durante la mayor parte de su intervención Dolores Vázquez se quejó amargamente del acoso al que según ella está siendo sometida por los periodistas. "Ninguno de ustedes, ni aquí ni en sus casas puede sentir lo que yo siento. Estoy que no puedo más. Diga yo lo que diga, para vosotros siempre miento. ¡Yo no he matado a Rocío! Os pido que dejéis de estar en la puerta de mi casa desde las ocho de la mañana. Mi madre está enferma y no puedo apenas atenderla".

Marcada por el acoso

Vázquez contó que ha quedado tan marcada por el acoso periodístico que ahora, cuando habla con cualquiera en la calle o cuando va a repostar gasolina, toda su obsesión es tratar de entablar cualquier conversación con quien sea con tal de que en un momento dado puedan atestiguar que estuvo ahí y no en cualquier otro lugar.

"Me siento como el culebrón de las televisiones españolas. Y esto es serio. ¡Es mi vida! Yo no tendría que estar aquí ahora justificándome. Se me exige que demuestre mi inocencia. Y no servirá de nada. Porque mañana vendréis diciendo que si he tomado café con ese señor o si me he acostado con él", añadió Vázquez.

Tanto ella como su abogado coincidieron en señalar que la intención de la Guardia Civil al filtrar que coincidieron en le hotel Sultán, era tratar de involucrar a Dolores Vázquez en el proceso para no admitir que se equivocaron en su día. "Yo no conozco a ése ni a quien diga la Guardia Civil", afirmó y concluyó que "la Justicia no quiere retroceder, no quiere ver su error". Vázquez se refería a que en su día fue condenada por un jurado y que el juicio está pendiente de ser repetido ya que el Supremo dictaminó que el fallo no estaba suficientemente motivado.

Vázquez dijo que sueña con que se descubra quién mató a Rocío. Pero... "Hay una parte de mí que piensa: ¿Y si él no fuera?". Dolores Vázquez se refirió a los métodos de la Guardia Civil en los interrogatorios: "A mí me decían: 'Te vas a quedar de piedra cuando veas como declaran contra ti tus dos cómplices'. Me decían que al final no iba a creerme ni mi abogado".

"Ahora, ¿que pretenden?", preguntaba Vázquez refiriéndose a la Guardia Civil. ¿Volver a lincharme con la presión social?".

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