martes, 29 de enero de 2013

King acusa de nuevo a una mafia inmobiliaria del asesinato de Rocío Wanninkhof

Tony Alexander King volvió a repetir ayer a la juez que instruye el segundo caso Wanninkhof que fue su amigo Robert Graham quien asesinó a Rocío, de 19 años, el 9 de septiembre de 1999. En su declaración, volvió a relacionar a Graham con una trama delictiva vinculada a las empresas de multipropiedad. La juez María Jesús del Río tomó declaración a King en la prisión de Alhaurín en donde está encarcelado desde el pasado 21 de septiembre. El abogado de Graham garantizó que su defendido, que está en Egipto, comparecerá voluntariamente para declarar como imputado.

 

En una declaración que duró casi tres horas y empezó a las 10.30, King repitió ayer la sorprendente versión que contó el pasado 13 de noviembre en el Juzgado de Fuengirola. Tanto la juez como el fiscal le preguntaron por qué había cambiado su declaración inicial en la que se autoinculpó de la muerte de Rocío Wanninkhof. Después de una larga divagación repitió los mismos argumentos de hace dos semanas: el miedo a la mafia y a la seguridad de su hija le habrían hecho asumir una autoría del crimen que ahora niega.
Marcos García Montes, abogado de la familia Wanninkhof, también se interesó por la nueva versión de los hechos e intentó poner de relieve alguna contradicción. Por ejemplo, le preguntó cómo es posible que tema por la vida de su hija, si la madre de ésta, su antigua compañera Cecilia Pantoja, es según él una de las componentes de la mafia de la multipropiedad, que estaría detrás de la muerte de Rocío. El letrado, que representa a Alicia Hornos, madre de Rocío, preguntó al detenido por Dolores Vázquez, que fue condenada en septiembre de 2001 por el asesinato de Wanninkhof, injustamente, según lo que se conoce ahora del caso. En este capítulo la respuesta de King no ha cambiado de versión: dijo que no conocía a Vázquez.

Traslado a la cárcel

Por motivos de seguridad, en esta ocasión han sido la juez, el fiscal y los abogados quienes se han trasladado a la cárcel de Alhaurín de la Torre para tomar declaración al detenido. Hace dos semanas, King hizo uso de su derecho constitucional a no responder a determinadas preguntas y sólo contestó a su abogado, Adrián Broncano. Ayer, sin embargo, atendió todas las preguntas que le hicieron. En esta comparecencia estuvo más tranquilo que el día 13. Habló pausadamente y al intérprete le dio tiempo a traducir con claridad. Tampoco perdió los nervios, ni rompió a llorar, como hizo reiteradamente hace dos semanas. Por el contrario, sí intentó en varias ocasiones justificar su comportamiento, relatando su vida.
La abogada de Dolores Vázquez, Regina Apalategui, preguntó también a King si conocía a su cliente. La respuesta fue otra vez negativa. El único letrado presente que no hizo uso de la palabra fue Damián Cánovas, representante legal de Robert Graham, que se acaba de incorporar al caso y afirma que no conoce el sumario. Cánovas sí fue muy explícito a la salida de la prisión: "Mi cliente [a quien la Guardia Civil localizó en Egipto] va a venir y no va a aprenderse ningún guión, no va a entrar en este circo y tengan por seguro que va a decir la verdad, todo lo que ha ocurrido". Cánovas añadió que Graham "se encuentra a disposición de la Justicia, está informando en todo momento de que quiere venir, pero tenemos que esperar".
No sólo el abogado de Graham calificó de circo la declaración de King. También lo hizo Marcos García Montes, que a la salida no quiso comentar nada sobre las respuestas de King y subrayó que no pensaba acudir a ningún programa de televisión, en clara alusión a las prácticas del abogado del británico: "Lo de hoy ha sido el mismo circo y espectáculo que fue el otro día y la misma vergüenza", concluyó.
Más satisfecho se mostró el abogado de Tony Alexander King, Adrián Broncano, quien señaló que su defendido confirmó "sin ningún tipo de fisura ni contradicción" las declaraciones prestadas hace dos semanas en Fuengirola. Broncano subrayó que en los primeros interrogatorios a su cliente "no se respetaron los derechos constitucionales, ni las garantías procesales". Según su punto de vista el representante legal de la familia Wanninkhof "intentó, sin conseguirlo, durante la diligencia evidenciar algunas contradicciones en la última declaración de King". Todo queda ahora en la instrucción pendiente de la llegada de Robert Graham, quien fue detenido en septiembre y encarcelado durante un día como encubridor. La próxima vez vendrá como imputado.

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