sábado, 26 de enero de 2013

Interior supo en 1998 que King vivía en Málaga y era un riesgo para las mujeres

Ángel Acebes, ministro del Interior, admitió ayer que Scotland Yard les informó en 1998 de la presencia en España de Tony Alexander King y de que éste era "potencialmente peligroso para las mujeres". King fue localizado ese año en Mijas pero no se le hizo ningún seguimiento porque tenía "una vida normalizada", no había una orden de detención contra él y porque el interés de la policía británica era "de baja intensidad". Fuentes de la Guardia Civil de Málaga aseguraron ayer que "nunca" fue informada de estos datos.


 

 

La policía de Surrey confirmó ayer que las autoridades españolas estaban informadas desde septiembre de 1998 de los antecedentes de King. El asesino confeso había sido identificado en un programa de televisión británico como el presunto asaltante de una joven en Leatherhead (Surrey) en agosto de 1997. Según el relato de la portavoz de la policía de Surrey, una mujer joven de nacionalidad húngara y de 21 años de edad sufrió un "asalto indecente" el 11 de agosto de 1997 cerca de la estación de tren de Leatherhead. Las imágenes del asaltante fueron grabadas por unas cámaras de vigilancia instaladas junto a la estación y emitidas el 2 de septiembre en el programa Crime Watchers, de la BBC. El asaltante fue identificado por los espectadores como Anthony Alexander King, residente en Holloway, al norte de Londres.

Los agentes fueron a casa de King para detenerle, pero no le encontraron. La policía británica acabó localizando a King en España y trató de convencer a su abogado y a la familia de que volviera al Reino Unido para aclarar su participación en el ataque de Leatherhead, sin conseguirlo.

El burofax enviado a España decía que, aunque era "potencialmente peligroso para las mujeres", el interés policial era "de baja intensidad". El informe agregaba que King había penado sus culpas (estuvo en dos periodos en prisión, uno de tres años y otro de ocho) y que había cambiado el nombre en 1997, dentro de un programa del Gobierno británico para preservar la identidad de quienes han tenido problemas con la justicia y han aparecido en la prensa.

El Cuerpo Nacional de Policía solicitó al Reino Unido las huellas decadactilares de King y su historial para confirmar que el británico residía en Mijas, que tenía "una vida normalizada" con su mujer y su hija (con quienes convivió hasta 2000) y que no pudo participar en la agresión de Surrey "porque King estaba en España cuando se produjo". A partir de ese momento, la ficha de Interpol se archivó. Esa comunicación, según Acebes, fue "una de las cientos que hay cada año y traía la advertencia de los delitos que había cometido en el Reino Unido y que no tenía deudas con la justicia".

La cuestión es qué se hizo en España con esa información. "No se pudo hacer más porque ni hubo solicitud de extradición ni de detención y, por tanto, es un ciudadano de la UE que puede circular libremente", señaló Acebes.

Fuentes de Interior indicaron que "es habitual" que las comunicaciones de Interpol se distribuyan "a los servicios centrales" de policía y Guardia Civil y "es posible" que dicha información "no llegara a Málaga". De hecho, el subdelegado del Gobierno, Carlos Rubio, afirmó ayer: "La policía inglesa no comunicó en ningún momento, ni a la policía ni a la Guardia Civil, los posibles antecedentes de King, ni hubo requisitoria ni judicial ni policial". Es más: King no fue investigado por ninguna de las agresiones sexuales conocidas en la Costa del Sol entre 1998 y agosto de 2003, ni por la policía ni por la Guardia Civil.

Fuentes de la Guardia Civil de Málaga aseguraron que "nunca" recibieron información sobre King y que no estuvo entre las personas investigadas por el asesinato de Rocío, "a pesar de que al hallarse en la zona del asesinato una colilla de Royal Crown se investigó a cientos de británicos". Las competencias policiales de cooperación internacional corresponden a la policía, que no comparte sus bases de datos con la Guardia Civil, salvo la de huellas dactilares (said), según la Unión Profesional de Guardias Civiles. La información que Interpol facilitó decía que King fue condenado en 1982 a 100 libras de multa por tenencia ilícita de armas de fuego; que en 1985 fue detenido por el atraco a una mujer con tocamientos; que en 1986 fue detenido y condenado por cinco tentativas de estrangulamiento y que en 1992 fue condenado a cinco años por tentativa de robo y a otros cinco por fabricar armas de fuego simuladas.

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